El día miércoles 6 de noviembre de 2019 | Equipo de Comunicación

REFLEXIONES PARA EL MES DE MARÍA

REFLEXIONES PARA EL MES DE MARÍA
(meditaciones MODIFICADAS de un mes de María de Chile)


8 de noviembre   “SÍ AL SUEÑO DE DIOS”

LUCAS 1,29 “Ella se turbó por estas palabras [del ángel] y se preguntaba qué significaría aquel saludo”.

MEDITACIÓN “Frente al saludo del ángel, María quedó desconcertada y se preguntaba qué quería decir. No entendía mucho lo que estaba sucediendo. Pero supo que venía de Dios y dijo ‘sí’. María es la madre del ‘sí’. Sí al sueño de Dios; sí al proyecto de Dios, sí a la voluntad de Dios. Un ‘sí’ que, como sabemos, no fue nada fácil de vivir. Un ‘sí’ que no la llenó de privilegios o diferencias, sino que, como le dirá Simeón en su profecía: ‘A ti una espada te va a atravesar el corazón’ . ¡Y vaya que se lo atravesó! Por eso la queremos tanto y encontramos en ella una verdadera Madre, que nos ayuda a mantener viva la fe y la esperanza en medio de situaciones complicadas”.

PETICIÓN Querida Madre, te ofrecemos este mes dedicado a ti y te pedimos que nos ayudes a iniciar un camino de santidad, correspondiendo cada día al amor que Dios nos regala.
R.-   Escúchanos, Señor, te rogamos.
“¡Qué gran misterio la encarnación de Dios! La razón de todo esto es el amor divino, un amor que es gracia, generosidad, deseo de proximidad, y que no duda en darse y sacrificarse por las criaturas a las que ama”.

9 de noviembre “MARÍA ABRE LA PUERTA DEL MUNDO A DIOS”

LUCAS 1, 38 “Dijo María: ‘He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra’. Y el ángel, dejándola, se fue”.

MEDITACIÓN “María dice ‘sí’ a la voluntad grande de Dios, y así abre la puerta del mundo a Dios. Adán y Eva con su ‘no’ a la voluntad de Dios habían cerrado esta puerta. ‘Hágase la voluntad de Dios’: María nos invita a decir también nosotros este ‘sí’, que a veces resulta tan difícil. Sentimos la tentación de preferir nuestra voluntad, pero ella nos dice: ¡Sé valiente!, di también tú: ‘Hágase tu voluntad’, porque esta voluntad es buena. Al inicio puede parecer un peso casi insoportable, un yugo que no se puede llevar; pero, en realidad, la voluntad de Dios no es un peso. La voluntad de Dios nos da alas para volar muy alto, y así con María también nosotros nos atrevemos a abrir a Dios la puerta de nuestra vida, las puertas de este mundo, diciendo “sí” a su voluntad, conscientes de que esta voluntad es el verdadero bien y nos guía a la verdadera felicidad.

 PETICIÓN María, regálanos un corazón abierto y generoso, para que cada día podamos decir “sí” al querer de Dios, donde encontraremos la verdadera felicidad.
R.- Escúchanos, Señor, te rogamos.
“La respuesta de María al ángel continúa en la Iglesia, llamada a hacer presente a Cristo en la historia”.

10 de noviembre   “LA PARADOJA DE LA ALEGRÍA CRISTIANA”

LUCAS 1, 32-33. 38 “Él será grande y será llamado Hijo del Altísimo, y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino no tendrá fin’. Dijo María: ‘He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra’. Y el ángel, dejándola, se fue”.

MEDITACIÓN “En las palabras pronunciadas por el mensajero de Nazaret, María como que vislumbró en Dios toda su vida en la tierra y en su eternidad. Pues, ¿por qué, al oír que iba a ser Madre de Dios, no respondió con entusiasmo espiritual, sino ante todo con un humilde Fiat [sí]: ‘Aquí está la sierva del Señor, hágase en mí su palabra’? ¿Acaso no fue porque sintió, ya desde entonces, el dolor acuciante del ‘reinar en el trono de David que iba a corresponder a Jesús? Al mismo tiempo el arcángel le anuncia que ‘su reino no tendrá fin’. En las palabras del saludo angélico a María, comienzan a desvelarse todos los misterios en que tendrá cumpli-miento la redención del mundo, misterios gozosos, dolorosos y gloriosos, igual que en el Ro-sario. Causa de nuestra alegría, ¡ruega por nosotros! Enséñanos a saber captar, en la fe, la paradoja de la alegría cristiana, que nace y florece en el dolor, en la renuncia, en la unión con tu Hijo crucificado”.

PETICIÓN Madre, abraza con tu corazón de madre a todos los que están sufriendo y no en-cuentran sentido a su dolor. Que unidos a la cruz de Jesús, reciban consuelo y alegría.
R.- Escúchanos, Señor, te rogamos
“Tú eres la Virgen de la Anunciación, el Sí de la humanidad entera al misterio de la sal-vación”. 

11 de noviembre “CORAZÓN QUE ESCUCHA Y GUARDA LA PALABRA”

LUCAS 8, 15 “Y lo que cayó en tierra buena son los que oyen la palabra con un corazón bueno y generoso, la conservan y dan fruto mediante la perseverancia”.

MEDITACIÓN “En la parábola el sembrador, Jesús explica el significado de la tierra buena: ‘Son los que escuchan la Palabra con un corazón noble y generoso, la guardan y dan fruto con perseverancia’ . La mención del corazón noble y generoso, que escucha y guarda la Palabra, es un retrato implícito de la fe de la Virgen María, que conservaba en su corazón todo lo que escuchaba y veía, de modo que la Palabra diese fruto en su vida. La Madre del Señor es ícono perfecto de la fe, como dice santa Isabel: ‘Bienaventurada la que ha creído’3 en la Madre de Jesús, la fe ha dado su mejor fruto, y cuando nuestra vida espiritual da fruto nos llenamos de alegría, que es el signo más evidente de la grandeza de la fe”. 

PETICIÓN Santa María, mujer de trabajo abnegado y silencioso, recuerda a todos los trabaja-dores, especialmente por quienes viven momentos de dificultad. Intercede por sus familias, trabajos e intenciones.
R.- Escúchanos, Señor, te rogamos
 “María, mujer de la escucha, haz que se abran nuestros oídos; que sepamos escuchar la Palabra de tu Hijo Jesús entre las miles de palabras de este mundo”.

12 de noviembre  “NO TEMAS, NOS DICE MARÍA”

 LUCAS 1, 30 “Y el ángel le dijo: ‘No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios: conce-birás en tu seno y darás a luz un hijo y le pondrás por nombre Jesús”.

MEDITACIÓN “‘No temas, María’, le dice [el ángel]. En realidad, había motivo para temer, porque llevar ahora el peso del mundo sobre sí, ser la madre del Hijo de Dios, constituía un gran peso, un peso muy superior a las fuerzas de un ser humano. Pero el ángel le dice: ‘No temas. Sí, tú llevas a Dios, pero Dios te lleva a ti. No temas’. Esta palabra seguramente penetró a fondo en el corazón de María. Nosotros podemos imaginar que en diversas situaciones la Virgen recordaría esta palabra, la volvería a escuchar. [...] ‘No temas’. María nos dice esta palabra también a nosotros. Nuestro mundo actual es un mundo de miedos: miedo a la miseria y a la pobreza, miedo a las enfermedades y a los sufrimientos, miedo a la soledad y a la muerte. En nuestro mundo tenemos un sistema de seguros muy desarrollado: está bien que existan. Pero sabemos que en el momento del sufrimiento profundo, en el momento de la última soledad, de la muerte, ningún seguro podrá protegernos. El único seguro válido en esos momentos es el que nos viene del Señor, que nos dice también a nosotros: ‘No temas, yo estoy siempre contigo’

PETICIÓN María, recuerda a todos los que experimentan miedo por violencia intrafamiliar, guerras, persecuciones religiosas u otras causas a lo largo del mundo, para que confortados bajo tu mirada maternal, reciban la paz.
R.- Escúchanos, Señor, te rogamos
“Pidamos a nuestra Madre, la Madre de la Iglesia, que nos dé la valentía de pronunciar este ‘sí’”.

 13 de noviembre  “MARÍA VIRGEN  FIEL”

LUCAS 1, 34-35 “María le dijo al ángel: ‘¿De qué modo se hará esto, pues no conozco varón?’ Respondió el ángel y le dijo: ‘El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso, el que nacerá Santo será llamado Hijo de Dios”.

MEDITACIÓN “¿Qué significa la fidelidad de María? ¿Cuáles son las dimensiones de esa fide-lidad? La primera dimensión se llama ‘búsqueda’. María fue fiel ante todo cuando, con amor se puso a buscar el sentido profundo del designio de Dios en ella y para el mundo. ‘¿Cómo sucederá esto?’, pregunta al ángel de la Anunciación. [...] No habría fidelidad si no se encon-trara en el corazón del hombre una pregunta, para la cual sólo Dios es la respuesta. La se-gunda dimensión se llama ‘acogida’, ‘aceptación’. [...] Es el momento en el que el hombre se abandona al misterio, con la disponibilidad de quien se abre para ser habitado por algo –¡por Alguien!– más grande que el propio corazón. [...] ‘Coherencia es la tercera dimensión de la fidelidad. Vivir de acuerdo con lo que se cree. Aceptar incomprensiones, persecuciones antes que permitir rupturas entre lo que se vive y lo que se cree [...]. Pero toda fidelidad debe pasar por la prueba más exigente: la de la ‘duración’: ser coherente toda la vida. [...] El sí de María en la Anunciación encuentra su plenitud en el sí silencioso que repite al pie de la cruz”.

PETICIÓN
Por nuestra Iglesia, para que siempre sea fiel a las inspiraciones del Espíritu Santo, contribu-yendo al bien del pueblo y a la gloria de Dios.
R.- Escúchanos, Señor, te rogamos
 “Quisiera invitarlos a consolidar esa fidelidad, a robustecerla. A traducirla en inteligente y fuerte fidelidad a la Iglesia hoy”.

14 de noviembre ÉL HACE MORADA EN AQUELLOS QUE LE AMAN”

ISAÍAS 7, 14 ““He aquí que una doncella está encinta y va a dar a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emmanuel”.

MEDITACIÓN “Dios no ha querido hacerse hombre ignorando nuestra libertad; ha querido pa-sar a través del libre consentimiento de María, a través de su ‘sí’. Le ha preguntado: ‘¿estás dispuesta a esto?’ Y ella ha dicho: ‘sí’. Pero lo que ha ocurrido en la Virgen María de manera única, también nos sucede a nosotros en el plano espiritual cuando acogemos la Palabra de Dios con corazón bueno y sincero y la ponemos en práctica. Es como si Dios adquiriera carne en nosotros. Él viene a habitar en nosotros, porque hace morada en aquellos que le aman y cumplen su palabra. [...] ¿Pensamos que la encarnación de Jesús es sólo algo del pasado, que no nos concierne personalmente? Creer en Jesús significa ofrecerle nuestra carne, con la humildad y el valor de María, para que él pueda seguir habitando en medio de los hombres”.

PETICIÓN María de Nazaret, te pedimos por cada una de nuestras familias: por nuestros pa-dres, esposos e hijos, para que como ‘iglesias domésticas’. Acojamos a Jesús y testimoniemos su fe en medio del mundo.
R.- Escúchanos, Señor, te rogamos
Mujer de la decisión, ilumina nuestra mente y nuestro corazón, para que sepamos obedecer a la Palabra de tu Hijo Jesús sin vacilaciones”.

15 de noviembre “MADRE QUE COMUNICA ALEGRÍA”
LUCAS 1, 26-28 “Y entrando el ángel le dijo: ‘Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo´”.

MEDITACIÓN “El Nuevo Testamento es realmente “Evangelio”, buena noticia que nos trae alegría. Dios no está lejos de nosotros, no es desconocido, enigmático, tal vez peligroso. Dios está cerca de nosotros, tan cerca que se hace niño, y podemos tratar de “tú” a este Dios. [...] Una alegría se debe comunicar. María corrió inmediatamente a comunicar su alegría a su pri-ma Isabel. Y desde que fue elevada al cielo distribuye alegrías en todo el mundo; se ha con-vertido en la gran Consoladora, en nuestra Madre, que comunica alegría, confianza, bondad, y nos invita a distribuir también nosotros la alegría. [...] Podemos comunicarla de un modo sen-cillo: con una sonrisa, con un gesto bueno, con una pequeña ayuda, con un perdón. Llevemos esta alegría, y la alegría donada volverá a nosotros. En especial, tratemos de llevar la alegría más profunda, la alegría de haber conocido a Dios en Cristo”.

PETICIÓN Madre de la Alegría, gracias por el don de la fe que gratuitamente hemos recibido. Intercede por quienes aún no conocen a Dios y por los que atraviesan alguna crisis de fe, para que conozcan la alegría del Evangelio.
R.- Escúchanos, Señor, te rogamos
“La misión de la Iglesia es sembrar en el mundo la alegría del Evangelio”.

16 de noviembre “FELIZ LA QUE HA CREÍDO”

LUCAS 1, 41. 45 “En cuanto oyó Isabel el saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno, Isabel quedó llena del Espíritu Santo y exclamó: ‘Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno. [...] ¡Feliz la que ha creído que se cumplirían las promesas que le fueron dichas de parte del Señor!’ ”.

MEDITACIÓN “Poco después de la narración de la anunciación, el evangelista Lucas nos guía tras los pasos de la Virgen de Nazaret hacia ‘una ciudad de Judá’. María llegó allí ‘con prontitud’ para visitar a Isabel. [...] Así pues María, movida por la caridad, se dirige a la casa de su pariente. Cuando entra, Isabel, al responder a su saludo y sintiendo saltar de gozo al niño en su seno, ‘llena de Espíritu Santo’, a su vez saluda a María [...] Parece ser de importancia fun-damental lo que dice al final: ‘¡Feliz la que ha creído que se cumplirían las cosas que le fueron dichas de parte del Señor!’4 [...] “María es ‘feliz porque ha creído’: ha sido la primera en creer. Desde el momento de la Anunciación y de la concepción, desde el momento del nacimiento en la cueva de Belén, María siguió paso tras paso a Jesús en su maternal peregrinación de fe
PETICIÓN Te pedimos, Madre de la fe, por la salud e intenciones del papa Francisco. Que su visita produzca muchos frutos espirituales en los chilenos, sembrando la fe, la paz y unidad de nuestros pueblos.
R.- Escúchanos, Señor, te rogamos
“Te saludamos con Isabel: ¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vien-tre!”

17 de noviembre “MADRE QUE VA DE PRISA”
 LUCAS 1, 39 “Por aquellos días, María se levantó y marchó deprisa a la montaña, a una ciudad de Judá”.

MEDITACIÓN “Escuchamos cómo María fue al encuentro de su prima Isabel. Sin demoras, sin dudas, sin lentitud va a acompañar a su pariente que estaba en los últimos meses de em-barazo. El encuentro con el ángel a María no la detuvo, porque no se sintió privilegiada, ni que tenía que apartarse de la vida de los suyos. Al contrario, reavivó y puso en movimiento una actitud por la que María es y será reconocida siempre como la mujer del «sí», un sí de entrega a Dios y, en el mismo momento, un sí de entrega a sus hermanos. Es el sí que la puso en movimiento para dar lo mejor de ella yendo en camino al encuentro con los demás”. (1) “María es nuestra Madre, que siempre viene deprisa cuando tenemos necesidad. Sería bello añadir a las Letanías de la Virgen una que diga así: “Señora que vas deprisa, ruega por nosotros”. Esto es bello, ¿verdad? Porque ella siempre va deprisa, ella no se olvida de sus hijos”.

PETICIÓN Madre que vas deprisa, ayúdanos a tener cada día ‘prisa’ por responder al querer de Dios, dedicando un valioso tiempo a la oración, la misión y el servicio de caridad.
R.- Escúchanos, Señor, te rogamos
 “Mujer de la acción, haz que nuestras manos y nuestros pies se muevan “deprisa” hacia los demás, para llevar la caridad y el amor de tu Hijo Jesús”.


18 de noviembre “IMAGEN DE LA FUTURA IGLESIA”

JUAN 3, 16 “Tanto amó al mundo que le entregó a su Hijo unigénito para que el mundo se salve por medio de Él”.

MEDITACIÓN “Santa María, cuando llena de santa alegría fuiste aprisa por los montes de Judea para visitar a tu pariente Isabel, te convertiste en imagen de la futura Iglesia que, en su seno, lleva la esperanza del mundo por los montes de la historia”.  “La Virgen María, que no comunicó al mundo una idea, sino a Jesús mismo, el Verbo encarnado, es modelo incompa-rable de evangelización. Invoquémosla con confianza, para que la Iglesia anuncie también en nuestro tiempo a Cristo Salvador. Que cada cristiano y cada comunidad experimenten la alegría de compartir con los demás la buena nueva de que Dios “tanto amó al mundo que le entregó a su Hijo unigénito para que el mundo se salve por medio de Él”

PETICIÓN --   A tu corazón de Madre encomendamos a todos los católicos perseguidos por su fe en el mundo, así como a los misioneros que cada día anuncian el gozo y la esperanza cris-tiana.     
R.- Escúchanos, Señor, te rogamos
“No hay nada más hermoso, urgente e importante que dar gratuitamente a los hom-bres lo que hemos recibido gratuitamente de Dios”.

19 de noviembre “EL PRIMER TABERNÁCULO DE LA HISTORIA”

JUAN 6, 54 “El que come de mi carne y bebe de mi sangre, tiene vida eterna, y yo le resucitaré el último día”.

MEDITACIÓN “María ha anticipado también, en el misterio de la Encarnación, la fe eucarística de la Iglesia. Cuando, en la Visitación, lleva en su seno el Verbo hecho carne, se convierte de algún modo en ‘tabernáculo’ –el primer ‘tabernáculo’ de la historia– donde el Hijo de Dios, todavía invisible a los ojos de los hombres, se ofrece a la adoración de Isabel, como ‘irradiando’ su luz a través de los ojos y la voz de María. Y la mirada embelesada de María al contemplar el rostro de Cristo recién nacido y al estrecharlo en sus brazos, ¿no es acaso el inigualable modelo de amor en el que ha de inspirarse cada comunión eucarística?”

 PETICIÓN Mujer Eucarística, ayúdanos a aprovechar el inmenso regalo que tu Hijo nos hizo al quedarse con nosotros como Pan de Vida. Recuerda, también, a quienes no tienen el pan del alimento o una vivienda digna.
R.- Escúchanos, Señor, te rogamos
“¡La Eucaristía se nos ha dado para que toda nuestra vida sea como la de María, un Magnificat!”

20 de noviembre “CON VALENTÍA Y GENEROSIDAD”
LUCAS 1, 40-41 “Y entró [María] en casa de Zacarías y saludó a Isabel. Y en cuanto oyó Isabel el saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno, e Isabel quedó llena del Espíritu Santo”.

 MEDITACIÓN “Después de recibir la gracia de ser la Madre del Verbo encarnado, no se quedó con aquel regalo; se sintió responsable, y marchó, salió de su casa y se fue rápidamente a ayudar a su pariente Isabel, que tenía necesidad de ayuda6; realizó un gesto de amor, de caridad y de servicio concreto, llevando a Jesús en su seno. Y este gesto lo hizo diligentemen-te. Queridos amigos, éste es nuestro modelo. La que ha recibido el don más precioso de parte de Dios, como primer gesto de respuesta se pone en camino para servir y llevar a Jesús. Pi-damos a la Virgen que nos ayude también a nosotros a llevar la alegría de Cristo a nuestros familiares, compañeros, amigos, a todos. No tengan nunca miedo de ser generosos con Cristo. ¡Vale la pena! Salgan y vayan con valentía y generosidad, para que todos los hombres y mujeres encuentren al Señor”.

PETICIÓN    A tu corazón de Madre encomendamos a todos los profesores y maestros  de

nuestras escuelas, para que mediante la docencia transmitan la verdad y testimonien la cari-dad. Acompáñalos en su trabajo y acoge las necesidades de sus familias.
R.- Escúchanos, Señor, te rogamos
“Tú, llena de la presencia de Cristo, llevaste la alegría a Juan el Bautista,… Madre del Evangelio viviente, manantial de alegría para los pequeños, ruega por nosotros”.

21 de noviembre “ACOGER A JESÚS Y LLEVARLO A LOS DEMÁS”
LUCAS 1, 43-44 “¿De dónde a mí tanto bien que venga la Madre de mi Señor a visitarme? Pues en cuanto llegó tu saludo a mis oídos, el niño saltó de gozo en mi seno”.

MEDITACIÓN “María, llevando en su seno a Jesús recién concebido, va a casa de su anciana prima Isabel, a la que todos consideraban estéril. [...] Su viaje fue la primera “procesión eu-carística” de la historia. María, sagrario vivo del Dios encarnado, es el Arca de la alianza, en la que el Señor visitó y redimió a su pueblo. La presencia de Jesús la colma del Espíritu Santo. Cuando entra en la casa de Isabel, su saludo rebosa de gracia: Juan salta de alegría en el seno de su madre. [...] Este encuentro, impregnado de la alegría del Espíritu, encuentra su expresión en el cántico del a? Sí, acoger a Jesús y llevarlo a los demás es la verdadera alegría del cristiano”. Magníficat. ¿No es ésta también la alegría de la Iglesia, que acoge sin cesar a Cristo en la santa Eucaristía y lo lleva al mundo con el testimonio de la caridad activa, llena de fe y de esperanza.
R.- Escúchanos, Señor, te rogamos
 “Sigamos e imitemos a María, un alma profundamente eucarística, y toda nuestra vida podrá transformarse en un Magníficat, en una alabanza de Dios”.

22 de noviembre “CORAZÓN MISERICORDIOSO”
  JUAN 2, 1 “Se celebraba una boda en Caná de Galilea y estaba allí la Madre de Jesús. Fue invitado también a la boda Jesús con sus discípulos”.

MEDITACIÓN “María estaba impulsada por su corazón misericordioso. Al prever el posible apuro de los esposos y de los invitados por la falta de vino, la Virgen compasiva sugiere a Jesús que intervenga [...]. La carencia de vino se puede interpretar como una alusión a la falta de amor, que lamentablemente es una amenaza que se cierne a menudo sobre la familia. María pide a Jesús que intervenga a favor de todos los esposos, a quienes sólo un amor fun-dado en Dios puede librar de los peligros de la infidelidad, de la incomprensión y de las divi-siones. La gracia del sacramento ofrece a los esposos esta fuerza superior de amor, que puede robustecer su compromiso de fidelidad incluso en las circunstancias difíciles”.

PETICIÓN Madre de la familia, hoy te encomendamos a todos los matrimonios, especialmente a los que atraviesan dificultades, para que sean fortalecidos con la gracia del sacramento.
R.- Escúchanos, Señor, te rogamos
 “Permaneced en la escuela de María, escuchad su voz, seguid sus ejemplos… Ella nos orienta hacia Jesús: ‘Haced lo que Él os diga’”.

23 DE NOVIEMBRE “HAGAN LO QUE ÉL LES DIGA”
JUAN 2, 5-7. 11 “Dice su madre a los sirvientes: ‘Haced lo que Él les diga’. Había allí seis tinajas de pie-dra puestas para las purificaciones de los judíos. [...] Les dice Jesús: ‘Llenen las tinajas de agua’. Y las llenaron hasta arriba. [...] Tal fue el comienzo de los signos que hizo Jesús en Caná de Galilea”.

MEDITACIÓN “María está atenta a todo lo que pasa a su alrededor y, como buena Madre, no se queda quieta y así logra darse cuenta de que en la fiesta, en la alegría compartida, algo estaba pasando: había algo que estaba por «aguar» la fiesta. Y acercándose a su Hijo, las únicas palabras que le escuchamos decir son: “no tienen vino”. [...] Y luego no se queda calla-da, se acerca a los que servían en la fiesta y les dice: ‘Hagan todo lo que Él les diga’. María, mujer de pocas palabras, pero bien concretas, también se acerca a cada uno de nosotros a decirnos tan sólo: ‘Hagan lo que Él les diga’. Y de este modo se desata el primer milagro de Jesús. [...] Que María siga susurrando al oído de su Hijo Jesús: ‘no tienen vino’, y en nosotros sigan haciéndose carne sus palabras: ‘hagan todo lo que Él les diga’”.

 PETICIÓN Madre nuestra, te pedimos por los obispos, sacerdotes, diáconos y personas con-sagradas a quienes se les ha confiado el pueblo de Dios, para que acojan cada día las inspi-raciones del Espíritu Santo y caminen en la alegría del Evangelio.
R.- Escúchanos, Señor, te rogamos
“¿Qué dice la Virgen? ‘Hagan lo que Él diga’. Escuchar a Jesús y hacer lo que Él dice: éste es el camino seguro”.

24 de noviembre “MARÍA EDUCADORA DEL AMOR”
JUAN 2, 4 “Jesús le responde a su madre: ‘¿Qué tengo yo contigo, mujer? Todavía no ha llegado mi hora’”.

MEDITACIÓN “María es una mujer que ama. ¿Cómo podría ser de otro modo? Como creyen-te, que en la fe piensa con el pensamiento de Dios y quiere con la voluntad de Dios, no puede ser más que una mujer que ama. Lo intuimos en sus gestos silenciosos que nos narran los relatos evangélicos de la infancia. Lo vemos en la delicadeza con la que en Caná se da cuenta  de la necesidad en la que se encuentran los esposos y lo hace presente a Jesús. Lo vemos en la humildad con que acepta ser como olvidada en el período de la vida pública de Jesús, sabiendo que el Hijo tiene que fundar ahora una nueva familia y que la hora de la Madre llegará solamente en el momento de la cruz, que será la verdadera hora de Jesús. Entonces, cuando los discípulos hayan huido, ella permanecerá al pie de la cruz”.

PETICIÓN Madre del Amor, te pedimos por quienes viven en países afectados por la guerra, el odio o la violencia. Ayúdalos a superar sus conflictos por la vía de la paz, la justicia y el amor.
R.- Escúchanos, Señor, te rogamos
“Como toda madre y más que toda madre, María es la educadora del amor”.

25 de noviembre “PARA QUE NO DECAIGA LA ALEGRÍA
JUAN 2, 3 “No tenían vino, porque se había acabado el vino de la boda”.

MEDITACIÓN “El significado que asume la presencia de la Virgen en las bodas de Caná se manifiesta cuando falta el vino. María, como experta y solícita ama de casa, inmediatamente se da cuenta e interviene para que no decaiga la alegría de todos y, en primer lugar, para ayudar a los esposos en su dificultad. Dirigiéndose a Jesús con las palabras: ‘No tienen vino’, María le expresa su preocupación, esperando una intervención y, más precisamente, espe-rando un signo extraordinario, dado que Jesús no disponía de vino. Su opción manifiesta la valentía de su fe, porque hasta el momento Jesús no había realizado ningún milagro, ni en Nazaret ni en la vida pública. De ese modo, María precede en la fe a los discípulos, quienes creerán después del milagro”.

PETICIÓN Madre, que intercedes en Caná para que no decaiga la alegría, te pedimos por los adultos mayores, especialmente por los que están enfermos y abandonados, para que reciban el consuelo de Dios y el cariño de quienes los rodean.
R.- Escúchanos, Señor, te rogamos

26 de noviembre “COMO MARÍA DIGAMOS: NO TIENEN VINO, SEÑOR”
 JUAN 2, 3 “Le dice a Jesús su madre: ‘No tienen vino’”.

MEDITACIÓN “Como María en Caná, busquemos aprender a estar atentos en nuestras plazas y poblados, y reconocer a aquellos que tienen la vida ‘aguada’; que han perdido —o les han robado— las razones para celebrar; los tristes de corazón. [...] Estemos atentos a todas las situaciones de injusticia y a las nuevas formas de explotación que exponen a tantos hermanos a perder la alegría de la fiesta. Estemos atentos frente a la precarización del trabajo que destruye vidas y hogares. Estemos atentos a los que se aprovechan de la irregularidad de muchos migrantes porque no conocen el idioma o no tienen los papeles en «regla». Estemos atentos a la falta de techo, tierra y trabajo de tantas familias. Y como María digamos: no tienen vino, Señor. [...] Y después dejemos a Jesús que termine el milagro, transformando nuestras comunidades y nuestros corazones en signo vivo de su presencia, que es alegre y festiva porque hemos experimentado que Dios-está-con-nosotros, porque hemos aprendido a hospe-darlo en medio de nuestro corazón”.

 PETICIÓN Virgen Santa, te pedimos por aquellos miembros de nuestra Universidad que su-fren de necesidades físicas, materiales o espirituales. Que sean muchas las manos generosas que vayan en su ayuda.
R.- Escúchanos, Señor, te rogamos
 “María anda por nuestros poblados, calles, plazas, casas, hospitales... anda por todos nuestros entuertos familiares, esos que parecen ahogarnos el corazón para acercarse al oído de Jesús y decirle: mira, ‘no tienen vino’”.

27 de noviembre   “SU ASOMBRO ESTÁ LLENO DE FE”
JUAN 2, 11 “Así, en Caná de Galilea, dio Jesús comienzo a sus señales, y manifestó su gloria, y creyeron en Él sus discípulos”.

MEDITACIÓN “A Dios le pedimos muchas curaciones de problemas, de necesidades concre-tas. Y está bien hacerlo, pero lo que debemos pedir con insistencia es una fe cada vez más sólida, para que el Señor renueve nuestra vida. Y una firme confianza en su amor, en su pro-videncia que nunca nos abandona”. “Los milagros de Jesús no son una exhibición de poder, sino signos del amor de Dios, que actúa allí donde encuentra la fe del hombre [...]. Y mientras nosotros buscamos otros signos, otros prodigios, no nos damos cuenta de que el verdadero signo es Él; Él es el milagro; él es el milagro más grande del universo: todo el amor de Dios contenido en un corazón humano, en el rostro de un hombre. Quien entendió verdaderamente esta realidad fue la Virgen María. Su asombro está lleno de fe, lleno de amor y de alegría
PETICIÓN Te pedimos, Virgen Santa, que aumentes nuestra fe, a ejemplo de tantos mártires que a lo largo del mundo ofrecen su vida por Dios. Por los cristianos perseguidos y por todos los que han sido discriminados por su fe y fidelidad al Señor.
R.- Escúchanos, Señor, te rogamos
“La fe nos libera del aislamiento del yo, porque nos lleva a la comunión: el encuentro de Dios es encuentro con los hermanos”.

28 de noviembre “ACEPTAR LA INVITACIÓN DE MARÍA”
LUCAS 22, 19 “Jesús tomó el pan, dio gracias, lo partió y se lo dio diciendo: ‘Éste es mi cuerpo que será entregado por ustedes; hagan esto en recuerdo mío’.”

 MEDITACIÓN “Porque la Eucaristía es un misterio de fe, que supera de tal manera nuestro entendimiento que nos obliga al más puro abandono a la palabra de Dios, nadie como María puede ser mejor apoyo y guía en una actitud como ésta. Repetir el gesto de Cristo en la Última Cena, en cumplimiento de su mandato: ‘Haced esto en conmemoración mía’, se convierte al mismo tiempo en aceptación de la invitación de María a obedecerle sin titubeos: ‘Haced lo que él os diga’. Con la solicitud materna que muestra en las bodas de Caná, María parece decirnos: ‘No dudéis, fiaros de la Palabra de mi Hijo. Él, que fue capaz de transformar el agua en vino, es igualmente capaz de hacer del pan y del vino su cuerpo y su sangre, entregando a los creyentes en este misterio la memoria viva de su Pascua, para hacerse así pan de vida”.

PETICIÓN Madre nuestra, encomienda a tu Hijo a cada uno de los sacerdotes, que han ofre-cido su vida a Dios para el servicio del Reino. Que sean santos, viviendo con fidelidad heroica su vocación. Ayuda especialmente a los que se sienten solos o atraviesan alguna dificultad. R.- Escúchanos, Señor, te rogamos
 “Como en Caná de Galilea, María encomienda al Hijo las dificultades de los hombres, obteniendo de Él las gracias deseadas”.

29 de noviembre “EL TESTAMENTO DE CRISTO”
JUAN 19, 26-27 “Jesús, viendo a su Madre y cerca de ella al discípulo a quien amaba, le dijo: ‘Mujer, aquí tienes a tu hijo’. Luego dijo al discípulo: ‘Aquí tienes a tu Madre’. Y desde aquel momento la reci-bió en su casa.”

MEDITACIÓN “El Señor sabe que necesitamos refugio y protección en medio de tantos peli-gros. Por esto, en el momento más álgido, en la cruz, dijo al discípulo amado, a todo discípulo: ‘Ahí tienes a tu Madre’. La Madre no es algo opcional, es el testamento de Cristo. Y nosotros tenemos necesidad de ella como un caminante del descanso, como un niño de ser llevado en brazos. Es un gran peligro para la fe vivir sin Madre, sin protección, dejándonos llevar por la vida como las hojas por el viento. El Señor lo sabe y nos recomienda acoger a la Madre. No son buenos modales espirituales, sino es una exigencia de vida. Amarla no es poesía, es saber vivir. Porque sin Madre no podemos ser hijos. Y nosotros, ante todo, somos hijos, hijos amados, que tienen a Dios por Padre y a la Virgen por Madre”.

PETICIÓN Madre, hoy queremos hacer nuestra la invitación que nos dejó Jesús en la cruz, invitándote a vivir en nuestros corazones, familias o comunidades. Que tu presencia nos llene de paz, amor y unidad.
R.- Escúchanos, Señor, te rogamos
 “Como el discípulo que bajo la cruz acogió a la Madre con él ‘como algo propio’, tam-bién nosotros invitamos a María a nuestra casa, a nuestro corazón, a nuestra vida

30 de noviembre “LÁGRIMAS AL PIE DE LA CRUZ”
JUAN 16, 22 “También ustedes están tristes ahora, pero volveré a verlos y se alegrará su co-razón y su alegría nadie se las podrá quitar”.

MEDITACIÓN “Igual como Jesús lloró, también María ciertamente lloró ante el cuerpo lacera-do de su Hijo. Sin embargo, su discreción nos impide medir el abismo de su dolor. [...] “María está hoy en el gozo y la gloria de la Resurrección. Las lágrimas que derramó al pie de la cruz se han transformado en una sonrisa que ya nada podrá extinguir. [...] Quisiera decir humilde-mente a los que sufren y a los que luchan, y están tentados de dar la espalda a la vida: ¡Vuél-vanse a María! En la sonrisa de la Virgen está misteriosamente escondida la fuerza para con-tinuar la lucha contra la enfermedad. También en ella se encuentra la gracia de aceptar, sin miedo ni amargura, el dejar este mundo a la hora que Dios quiera. [...] Esta sonrisa, reflejo de la verdadera ternura de Dios, es fuente de esperanza inquebrantable”.

PETICIÓN Intercede, Madre nuestra, por todos los enfermos para que, si está en el plan de Dios, alcancen una pronta recuperación. Fortalece a sus familias y haz que durante este mes sean confortados con tu sonrisa, reflejo de la ternura de Dios.
R.- Escúchanos, Señor, te rogamos
 “Porque eres la sonrisa de Dios, junto con nuestros hermanos y hermanas cuyo cuerpo y corazón están doloridos, te decimos: ruega por nosotros

 1 de diciembre “SU MIRADA NO SE APARTARÁ JAMÁS DE ÉL”
JUAN 19, 25 “Junto a la cruz de Jesús estaba su madre con María, la hermana de su madre, esposa de Cleofás, y María Magdalena”.

 MEDITACIÓN “Nadie se ha dedicado con más asiduidad que María a la contemplación del rostro de Cristo. Los ojos de su corazón se concentran de algún modo en él ya en la Anuncia-ción. [...] Desde entonces su mirada, siempre llena de adoración y asombro, no se apartará jamás de Él. Será a veces una ‘mirada interrogadora’, como en el episodio de su extravío en el templo: ‘Hijo, ¿por qué nos has hecho esto?; será una ‘mirada penetrante’, capaz de leer en lo íntimo de Jesús hasta percibir sus sentimientos escondidos y presentir sus decisiones, como en Caná. Otras veces será una ‘mirada dolorida’, sobre todo bajo la cruz, [...] donde María no se limitará a compartir la pasión y la muerte del Unigénito, sino que acogerá al nuevo hijo en el discípulo predilecto confiado a ella. En la mañana de la Pascua será una ‘mirada radiante’ por la alegría de la Resurrección y, por fin, será una ‘mirada ardorosa’ por la efusión del Espíritu el día de Pentecostés”.

PETICIÓN  María, míranos. Y mira especialmente a tus hijos migrantes y exiliados. Tú que debiste huir a Egipto junto a José y el Niño Jesús, ayúdalos a encontrar mejores condiciones de vida y a sentirse profundamente respetados y acogidos por sus hermanos.
R.- Escúchanos, Señor, te rogamos
 “Oh María, tú que has recorrido el camino de la cruz junto con tu Hijo… haz que en el sufrimiento, el rechazo y la prueba, por dura y larga que sea, jamás dudemos de su amor”.

 2 de diciembre “CURAR LAS LLAGAS DE JESÚS EN NUESTROS HERMANOS”
MATEO 5, 7-9 “Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios”.

MEDITACIÓN “Se puede decir que el Evangelio, libro vivo de la misericordia de Dios, que hay que leer y releer continuamente, todavía tiene al final páginas en blanco: es un libro abierto, que estamos llamados a escribir con el mismo estilo, es decir, realizando obras de misericordia. [...] ¿Cómo están las páginas del libro de cada uno de vosotros?¿Están en blanco? Que la Madre de Dios nos ayude en esto: que ella, que ha acogido plenamente la Palabra de Dios en su vida, nos dé la gracia de ser escritores vivos del Evangelio. Que nuestra Madre de misericordia nos enseñe a curar concretamente las llagas de Jesús en nuestros hermanos y hermanas necesitadas, de los cercanos y de los lejanos, del enfermo y del emigrante, porque sirviendo a quien sufre, se honra la carne de Cristo”.

PETICIÓN Por nuestra Iglesia, para que comprenda los sufrimientos del mundo de hoy y sirva al único que puede sanar y resucitar sus heridas: Jesucristo.
R.- Escúchanos, Señor, te rogamos
 “Que la Virgen Inmaculada nos ayude a vivir y a desear el espíritu de las bienaventu-ranzas; para que en todos los rincones de esta ciudad se escuche como un susurro: ‘Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios.

 3 DE DICIEMBRE “MADRE DE LOS CREYENTES”
JUAN 19, 17 “Jesús, cargando sobre sí la cruz, salió de la ciudad para dirigirse a un lugar llamado calvario o de la calavera, que en hebreo se dice Gólgota”.

MEDITACIÓN “En el Vía Crucis de Jesús está también María, su Madre. Los discípulos han huido, ella no. Está allí, con el valor de la madre, con la fidelidad de la madre, con la bondad de la madre, y con su fe, que resiste en la oscuridad: ‘Bendita tú que has creído’. [...] Santa María, Madre del Señor, permaneciste fiel cuando los discípulos huyeron. Al igual que creíste cuando el ángel te anunció lo que parecía increíble -que serías la madre del Altísimo-, también has creído en el momento de su mayor humillación. Por eso, en la hora de la cruz, en la hora de la noche más oscura del mundo, te han convertido en la Madre de los creyentes, Madre de la Iglesia. Te rogamos que nos enseñes a creer y nos ayudes para que la fe nos impulse a servir y dar muestras de un amor que socorre y sabe compartir el sufrimiento”.

PETICIÓN Madre de los creyentes, te pedimos por los laicos para que, fortalecidos en la fe, den testimonio de Dios en medio del mundo y vivan la santidad en la vida diaria. También te pedimos por los padres de familia que están sin trabajo o sufren necesidades económicas.
R.- Escúchanos, Señor, te rogamos
 “La sonrisa de María es una fuente de agua viva… María es la que ha creído, y, de su seno, han brotado ríos de agua viva. para irrigar la historia de la humanidad”.

4 de diciembre “TESTIMONIO AL EVANGELIO DEL SUFRIMIENTO”
LUCAS 2, 34-35 “Simeón dijo a María, su madre: ‘Mira, éste está puesto para que muchos en Israel caigan y se levanten; será una bandera discutida: así quedará clara la actitud de muchos corazones. Y a ti, una espada te traspasará el alma’”.

 MEDITACIÓN “Es ante todo consolador notar que al lado de Cristo está siempre su Madre Santísima, por el testimonio ejemplar que con su vida entera da al Evangelio del sufrimiento. Junto con los acon-tecimientos de la vida oculta y pública de su Hijo, indudablemente compartidos por ella con aguda sensibilidad, fue en el Calvario donde su sufrimiento, junto al de Jesús, alcanzó un vértice difícilmente imaginable en su profundidad desde el punto de vista humano, pero ciertamente misterioso y sobrenaturalmente fecundo para los fines de la salvación universal. Su subida al Calvario y su ‘estar’ a los pies de la cruz junto al discípulo amado, fueron una participación del todo especial en la muerte redentora del Hijo; y por otra parte, las palabras que pudo escuchar de sus labios fueron como una entrega solemne de este Evangelio que hay que anunciar a toda la comunidad de creyentes”.

 PETICIÓN Pidamos a María que cubra con su manto a sus hijos privados de libertad y a quienes llevan en su corazón, para que experimenten el amor misericordioso de Dios y reciban un trato justo y respetuoso.
R.- Escúchanos, Señor, te rogamos
 “Alcánzanos la gracia de la fe, de la esperanza y de la caridad, para que también nosotros, como tú, sepamos perseverar bajo la cruz hasta el último suspiro”.

5 de diciembre “CONSUELO Y ESPERANZA”
 JUAN 19, 17 “Jesús, cargando sobre sí la cruz, salió de la ciudad para dirigirse a un lugar llamado calvario o de la calavera, que en hebreo se dice Gólgota”.

MEDITACIÓN “La Madre custodia la fe, protege las relaciones, salva en las dificultades y preserva del mal. Allí donde la Virgen es de casa, el diablo no entra. Donde está la Madre, la turbación no prevalece, el miedo no vence. ¿Quién de nosotros no tiene necesidad de esto? ¿Quién de nosotros no ha estado alguna vez turbado o inquieto? ¿Cuántas veces el corazón es como un mar tempes-tuoso, donde las olas de los problemas se suceden y los vientos de las preocupaciones no dejan de soplar? María es el arca segura en medio del diluvio. No serán las ideas o la tecnología lo que nos dará consuelo y esperanza, sino el rostro de la Madre, sus manos que acarician la vida, su manto que nos protege. Aprendamos a encontrar refugio, yendo cada día a la Madre. [...] Cuando nos falta la esperanza, cuando escasea la alegría, cuando se agotan las fuerzas, cuando se oscurece la estrella de la vida, la Madre interviene”.

PETICIÓN Por los jóvenes del mundo, para que encuentren en Jesús las respuestas a sus interrogantes más profundas. Y que como cirineos, lo ayuden a llevar su cruz, comprometién-dose con el sufrimiento de sus hermanos.
R.- Escúchanos, Señor, te rogamos
“La Madre custodia y prepara a los hijos. Los ama y los protege para que amen y protejan el mundo”. 

6 de diciembre “ESCUCHA Y ORACIÓN”

HECHOS DE LOS APÓSTOLES 1, 14 “Todos los discípulos perseveraban en la oración con un mismo espíritu, en compañía de algunas mujeres, de María, la Madre de Jesús, y de sus hermanos”.

MEDITACIÓN “En el Cenáculo, en Jerusalén, en un clima de escucha y oración, María está presente, antes de que se abran de par en par las puertas y ellos comiencen a anunciar a Cristo Señor a todos los pueblos. [...] Venerar a la Madre de Jesús en la Iglesia significa, por consiguiente, aprender de ella a ser comunidad que ora. María nos invita a abrir las dimensiones de la oración, a dirigirse a Dios no sólo en la necesidad y no sólo para pedir por sí mismos, sino también de modo unánime, perseverante y fiel, ‘con un solo corazón y una sola alma’. [...] María nos enseña la necesidad de la oración y nos indica que sólo con un vínculo constante, íntimo, lleno de amor con su Hijo podemos salir de ‘nuestra casa’, de nosotros mismos, con valentía, para llegar hasta los confines del mundo y anunciar por doquier al Señor Jesús, Salvador del mundo”.

 PETICIÓN Madre, te encomendamos nuestras familias, nuestros ancianos y enfermos, para que tu Madre sea su consuelo y fortaleza.
R.- Escúchanos, Señor, te rogamos
“¿Qué nos da la fe en Dios? Nos da una familia, la familia universal de Dios en la Iglesia católica”.
 
7 de diciembre “MEDIACIÓN MATERNA D MARÍA”
HECHOS DE LOS APÓSTOLES 2, 1-4 “Al llegar el día de Pentecostés, estaban todos reunidos con un mismo espíritu. De repente vino del cielo un ruido como una impetuosa ráfaga de viento, que llenó toda la casa donde se encontraban. Se les aparecieron unas lenguas de fuego que se repartieron y se posaron sobre cada uno de ellos; se llenaron todos de Espíritu Santo y se pusieron a hablar en diversas lenguas”.

MEDITACIÓN “Con las palabras ‘He aquí a tu madre’, empezó a formarse una relación especial entre esta Madre y la Iglesia. En efecto, la Iglesia naciente era fruto de la Cruz y de la resurrección de su Hijo. María, que desde el principio se había entregado sin reservas a la persona y obra de su Hijo, no podía dejar de volcar sobre la Iglesia esta entrega materna suya. Después de la Ascensión del Hijo, su maternidad permanece en la Iglesia como mediación materna; intercediendo por todos sus hijos, la Madre coopera en la acción salvífica del Hijo, Redentor del mundo”. “Madre, pedimos por vuestra intercesión, como los discípulos en el Cenáculo, una continua asistencia y dócil acogida del Espíritu Santo en la Iglesia: para los que busquen la verdad de Dios y para los que deben seguirla y vivirla

PETICIÓN  Virgen María, guía a nuestros gobernantes y responsables políticos, para que pro-tejan cada día la vida, la familia y los valores cristianos.
R.- Escúchanos, Señor, te rogamos
 “Queremos ser totalmente tuyos y recorrer contigo el camino de una plena fidelidad a Jesucristo en su Iglesia: no nos sueltes de tu mano

8 de diciembre “UNA FAMILIA QUE TIENE UNA MADRE”
MATEO 28, 18-20 “Me ha sido dado todo el poder en el cielo y en la tierra. Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes. Sabed que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo”.

MEDITACIÓN “El Cenáculo nos recuerda el nacimiento de la nueva familia, la Iglesia, nuestra santa madre Iglesia, constituida por Cristo resucitado. Una familia que tiene una Madre, la Virgen María. Las familias cristianas pertenecen a esta gran familia y en ellas encuentran luz y fuerza para caminar y renovarse, mediante las fatigas y las pruebas de la vida. A esta gran familia están invitados y llamados todos los hijos de Dios de cualquier pueblo y lengua, todos hermanos e hijos de un único Padre que está en los cielos. Éste es el horizonte del Cenáculo: el horizonte del Resucitado y de la Iglesia. De aquí parte la Iglesia, animada por el soplo del Espíritu. Recogida en oración con la Madre de Jesús, revive siempre la esperanza de una renovada efusión del Espíritu Santo”.

PETICIÓN Madre de la Iglesia, gracias por acompañarnos durante este Mes que hoy termina, tal como estuviste en medio de los discípulos el día de Pentecostés. Ayúdanos a ser, como los primeros discípulos, anunciadores de Jesucristo y mensajeros de su amor.
R.- Escúchanos, Señor, te rogamos
 “Tú, que recogiste a los discípulos en la espera del Espíritu… intercede por la Iglesia, de la cual eres el ícono purísimo, para que ella nunca se encierre ni se detenga en su pa-sión por instaurar el Reino”.