El día jueves 16 de mayo de 2019 | Equipo de Comunicación

GUION DE MISA QUINTO DOMINGO DE PASCUA ‘C’ 19/05

QUINTO DOMINGO DE PASCUA ‘C’   19/05



Queridos  hermanos. Sean bienvenidos a esta Santa Eucaristía, en el 5º Domingo de Pascua.
Hoy el Señor nos habla del gran mandamiento: el del amor, que debemos manifestar en todos y cada uno de los actos de nuestra vida, ya que es el distintivo fundamental de los discípulos de Jesús: amarnos entre nosotros como Él mismo nos ha amado. Y este amor lo debemos hacer realidad, hoy más que nunca, en nuestra capacidad de perdonar, ya que sólo el milagro del perdón es el que puede interrumpir la espiral del odio y la violencia que anida en el corazón del hombre. Agradecidos con Dios por lo que hace en nosotros, comenzamos la celebración de nuestra Santa Misa cantando con alegría...

LITURGIA DE LA PALABRA  

MONICIONES A LAS LECTURAS
     OPCIÓN 1: MONICIÓN PARA TODAS LAS LECTURAS
Las lecturas de hoy son una invitación a entrar en la novedad cristiana. La primera lectura presenta una nueva comunidad en la que se comparte la fe y el fruto de la tarea misionera. El pasaje del Apocalipsis recuerda la tierra nueva y los cielos nuevos que nos aguardan. La lec-tura del evangelio de Juan pone ante nuestros ojos el mandamiento siempre nuevo para un seguidor de Jesucristo: el amor. Escuchemos atentos.

     OPCIÓN 2: MONICIÓN PARA CADA UNA DE LAS LECTURAS
PRIMERA LECTURA (Hechos de los Apóstoles 14, 21b-27)
Hoy también escuchamos cómo Pablo y Bernabé llevaron el anuncio del Evangelio a los genti-les, formando entre ellos las primeras comunidades cristianas.

SEGUNDA LECTURA (Apocalipsis 21, 1-5a)
Esta visión de san Juan quiere hacernos palpar cuál es el término de la historia humana, cuál es el gozo que Dios ha querido prepararnos para todos los hombres.

EVANGÉLIO: Jn 13, 31-33.34-35
Al despedirse de sus apóstoles, Jesús les confía el mandamiento nuevo. Es el mandamiento del amor fraterno, por el cual los hombres podrán reconocerlos como sus verdaderos discípu-los. De pie, cantamos el aleluya

ORACIÓN DE LOS FIELES
Respondemos a cada petición: "SEÑOR, ESCÚCHANOS Y DANOS TU ESPÍRITU DE AMOR"
    Por la Iglesia; para que se manifieste como signo de unidad y de caridad ante todos los pueblos. Oremos
    Por el Papa Francisco, obispos y sacerdotes, para que den testimonio al mundo del poder con que Dios obra por medio de ellos y así la Iglesia se anime en su fe. Oremos.
    Para que los gobernantes de las naciones, movidos por el amor que Cristo nos mostró y siguiendo su mandato nuevo, trabajen con amor por los pueblos que los eligieron. Oremos.
    Para que el mandato de "amarnos los unos a los otros como Dios nos ha amado", permita que nuestros corazones se conmuevan y lleven el auxilio que los más necesi-tados de nuestro medio claman con urgencia. Oremos.
    Por la paz en el mundo entero; para que en el corazón de todos los hombres broten sentimientos de amor y de concordia, y entre todos construyamos una sociedad más justa. Oremos.
    Por todos los que sufren por cualquier motivo; para que Dios les conforte en sus pade-cimientos y nos ayude a contemplar en ellos el rostro sufriente de Jesucristo. Oremos.
     Por todos nosotros; para que cumplamos el mandamiento nuevo de Cristo de amarnos como hermanos. Oremos.

PRESENTACION DE OFRENDAS
Hermanos: Después de celebrar la Palabra de Dios, preparamos la mesa de la Eucaristía. Junto con el pan y el vino, presentamos al Señor los esfuerzos por producir frutos de caridad. Acompañemos la   procesión de las ofrendas, cantando…

COMUNION
Cristo ha querido mostrarnos cuánto nos ama y llamarnos a la unidad, congregándonos en torno a su Banquete. Acerquémonos a recibirle, cantando

COMUNIÓN ESPIRITUAL:
Al término de la distribución de la comunión.
Hermanos:
Todos aquellos que no han podido acercarse a recibir a Jesús Sacramentado, pueden hacer la Comunión Espiritual rezando la siguiente oración:
 
Creo Señor mío que estás realmente presente
en el Santísimo Sacramento del altar.
Te amo sobre todas las cosas y deseo
ardientemente recibirte dentro de mi alma;
pero, no pudiendo hacerlo  ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Y como si te hubiese recibido, me abrazo
y me uno todo a Ti;
Oh Señor, no permitas que me separe de Ti.
Amén.

DESPEDIDA
"La señal por la que conocerán todos que son discípulos míos, será que se amen unos a otros". Que durante estos días y durante toda nuestra vida, sepamos vivir este amor de tal forma, que por ello nos reconozcan como verdaderos discípulos de Jesús. Nos despedimos cantando